Jueves 19 de Octubre

Autismo y Nutrición

Alimentos que se eliminan y se recomiendan.

Por: ContigoSalud

El Autismo es un trastorno neurobiológico muy complejo. Forma parte de lo que se conoce como Espectro autista. El Centro de Control de Enfermedades en los Estados Unidos señala que: 1 de cada 91 niños es diagnosticado dentro de los Trastornos del Espectro Autista.

El autismo es un trastorno del desarrollo que hace su aparición antes de los tres primeros años de vida y en muchos casos los padres comienzan a observar las dificultades o alteraciones en el desarrollo desde los primeros meses de vida de sus hijos y en la mayoría de los casos a los 12 meses de edad.

Hoy se utiliza la palabra "Autismo" para referirse a diferentes discapacidades como son, "Síndrome Autista", "Trastorno Profundo del Desarrollo", "Síndrome de Asperger" y aunque hay algunas diferencias entre estos trastornos, son muy similares y aquellos que los sufren, experimentan muchas de las mismas dificultades durante su vida.

Estos trastornos pueden ir desde leve, moderados y severos. Este trastorno ocurre aproximadamente en 1 de cada 500 nacimientos y es cuatro veces más común en niños que en niñas. Se encuentra en todo tipo de razas, etnias y clases sociales en todo el mundo. No se conoce ningún factor en el entorno psicológico del niño como causa directa de Autismo. Más de medio millón de personas en los Estados Unidos padece autismo o alguna otra forma de Trastorno Degenerativo del Desarrollo. Los síntomas incluyen:

  • Perturbaciones en la rapidez de aparición de las habilidades físicas, sociales y de lenguaje.
  • Respuesta anormal a sensaciones. Cualquier combinación de los sentidos y sus respuestas están afectados: visión, oído, tacto, dolor, equilibrio, olfato, gusto y el modo en que el niño maneja su cuerpo.
  • El habla y el lenguaje no aparecen o retrasan su aparición a pesar de que existan capacidades intelectuales evidentes.
  • Relación anormal con personas, objetos o acontecimientos.

El Autismo aparece aislado o en conjunto con otros trastornos que afectan a la función cerebral, tales como infecciones virales, perturbaciones metabólicas y epilepsia. Es importante distinguir el Autismo del retraso mental, ya que un diagnostico inapropiado puede tener como consecuencia un tratamiento inadecuado o ineficaz. La forma severa del síndrome de Autismo puede incluir comportamientos extremadamente auto-agresivos, repetitivos y anormalmente agresivos. Se ha comprobado que el tratamiento más eficaz consiste en aplicar programas educativos especiales con métodos de modificación de conducta, acompañados de una intervención nutricional y dietética apropiada.

Intervención Dietética

Para la mayoría de personas autistas o hiperactivas los productos lácteos, que contienen caseína y los cereales que contienen gluten como la avena, cebada y trigo, no pueden ser metabolizados debido a una deficiencia enzimática. Aún existe controversia frente a los efectos de la supresión de gluten y lácteos en la dieta.

Es muy común también encontrar deficiencias de algunas vitaminas y minerales como las vitaminas del complejo B, magnesio, calcio y hierro.

Antes de realizar modificaciones en la alimentación de personas con este trastorno es indispensable hacer las pruebas necesarias que diagnostiquen el tipo de alergia o deficiencia que presentan, para ser utilizado como base en la elaboración de un plan alimenticio.

A la hora de establecer una dieta balanceada para niños autistas es importante tomar en cuenta que todos los niños tienen diferentes necesidades, ya que cada uno presenta un patrón individual de crecimiento de acuerdo a su sexo, actividad física, estado de salud, edad y apetito.

Además, son niños que les gusta repetir ciertos comportamientos y que no desean cambios en sus actividades diarias, en este sentido la alimentación juega un papel importante, ya que es probable que rechace variedad de textura y colores, que presente comportamientos rituales relacionados con la comida y que tenga períodos con ingestión de un solo tipo de alimento.

Importante: 

  • La pica es un problema frecuente.
  • Es muy probable que sean melindres. 
  • Degluten sin masticar, por lo que se deben seleccionar alimentos, texturas y tamaños que eviten el atragantamiento.
  • Necesitan un ambiente tranquilo para comer.
  • Respetar las texturas y sabores que el niño desee.
  • Prevenir la sobrecarga sensorial.

Alimentos:

Cereales y derivados (vitaminas del complejo B)

  • Se eliminan: trigo, cebada, centeno y avena.
  • Se recomiendan: maíz, arroz, tapioca y amaranto.

 Grasas (omega 3)

  • Aceite de oliva o de canola, aguacate, oleaginosas (nueces, almendras, maní, etc) mayonesa, mantequilla y aceitunas.

Proteína de origen animal

  • Se eliminan: leche de vaca, yogurt y quesos.
  • Se recomiendan: carnes, pescado, aves y huevo.

Proteína de origen vegetal

  • Se recomienda: leguminosas (frijoles, garbanzos, lentejas)

Frutas y vegetales

  • Ricas en vitamina C: toronja, naranja, tomate (enteros o en jugo), col cruda, chile dulce y fresas. De color verde o muy amarilla, ricas en vitamina A: espinaca, berros, acelgas, melón, zanahoria.

Alimentos ricos en calcio:

  • Almendras. Nueces, avellanas, ajonjolí.
  • Leguminosas: garbanzos, lentejas, frijoles, habas, soya.
  • Pescados como el salmón y la sardina.
  • Yema de huevo.
  • Brócoli, col y coliflor.
  • Vegetales de hoja verde: espinacas, hojas de mostaza.
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