Domingo 25 de Agosto

Cerveza: ¿Bebida Hidratante?

Conozca si es mejor que el agua como bebida hidratante post ejercicio.

Dra. Susan Láscarez, Nutricionista

Durante mucho tiempo ha existido una gran controversia sobre el uso de la cerveza como una bebida hidratante post ejercicio.  Diversos estudios se han desarrollado respecto al tema en cuestión, y aunque muchos se contradicen, ya existen algunos consensos que avalan su uso con consideraciones a tomar en cuenta según el caso.

Por medio de la práctica de actividad física intensa, el cuerpo humano puede perder hasta el 2% de su peso corporal en agua, valores que pueden incrementar según la duración y la temperatura a la que se desarrolle el ejercicio.  Es bien sabido que para mantener un adecuado desempeño y una correcta recuperación post ejercicio, es indispensable un esquema de hidratación según las características de la persona que lo realice.

El agua siempre ha sido considerada el hidratante por excelencia, sumado a bebidas que colaboren en la reposición de electrolitos perdidos con la sudoración.  Dentro de los principales minerales perdidos en el agua se encuentran el sodio, el potasio y el fósforo; todos ellos cumplen una importante función en los procesos de contracción muscular y por lo tanto es vital reponer sus niveles a valores normales una vez terminado el esfuerzo físico.

La cerveza es producto de la fermentación de una mezcla de agua, cebada y otros cereales, y lúpulo. El nivel de alcohol de la cerveza es bajo (entre 4% y 6,5% de su volumen) y puede tener un aporte significativo para el deportista, no sólo de agua, sino también de vitaminas del grupo B y minerales (magnesio, calcio, fósforo y potasio). Además, al igual que las bebidas isotónicas, la cerveza posee carbohidratos complejos como la maltodextrina que, por su lenta absorción, facilitan una adecuada hidratación.

Un estudio realizado en la Universidad de Granada, España, evaluó algunos de los marcadores sobre hidratación en un grupo de adultos jóvenes activos, que después de realizar actividad física moderada, utilizaron un esquema de hidratación que incluía agua y cerveza.  Como resultado de la prueba, se obtuvo que el consumo moderado de cerveza (hasta 660 ml), además de agua, no influyó en la recuperación normal de varios indicadores de estrés fisiológico y de inflamación, en comparación con una rehidratación con agua solamente en participantes deshidratados después de realizar ejercicio a temperaturas altas.

Aunque no se tiene bien claro cuáles son las razones por las cuáles el consumo de alcohol no afecta en mayor medida la diuresis o el estado de hidratación de las personas que la consumen post ejercicio, algunas ideas han surgido al respecto.  Ha sido demostrado que el alcohol ejerce su acción diurética por el efecto inhibitorio del etanol sobre la liberación de vasopresina. Sin embargo, con la transpiración (y la subsiguiente disminución en el volumen de plasma y el aumento de la osmolalidad del plasma), una reducción como respuesta en la producción de orina, también se podría esperar como resultado de la estimulación de la liberación de vasopresina.

Es importante que se realicen más estudios alrededor de este tema para brindar recomendaciones y dosis sobre el uso de la cerveza post ejercicio con mayor seguridad.  Se sabe que un consumo elevado de bebidas alcohólicas tiene implicaciones negativas en la salud, y en el caso de personas que realicen ejercicio con el fin de perder peso, no sería necesariamente una recomendación viable.

En conclusión, un esquema de hidratación siempre debe tomar en consideración el agua como primera fuente de líquido.  De acuerdo a estos resultados, se puede tomar en cuenta el uso de una cantidad moderada de cerveza posterior a la hidratación con agua, al finalizar la práctica de actividad física.

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