Lunes 15 de Octubre

Cómo Mejorar La Calidad de Vida Si Tengo Fibromialgia

Fibromialgia, Disfunción Miofascial y Desequilibrio Muscular

Por: Licda. Mariana Guzmán. Fisioterapeuta

La palabra fibromialgia es un término bastante difundido, y al ser un posible diagnóstico termina provocando más preguntas que respuestas en las personas que la padecen.

El término proviene de la palabra fibro, la cual se refiere al tejido conectivo, mio, es decir, referente al músculo, y algia que corresponde a dolor, en resumen, dolor que afecta al tejido muscular y tejido conectivo, conocido en el cuerpo humano como fascia (tejido que envuelve al músculo).

La fibromialgia, reúne un conjunto de síntomas, que atacan principalmente a la población femenina entre los 20 a 50 años; aunque es una enfermedad reconocida, tiende a deslegitimarse pues no brinda señales evidentes en los exámenes diagnósticos médicos, sin embargo en la clínica, las personas que la padecen coinciden en padecer dolor, fatiga extrema, trastornos del sueño, dolores de cabeza, y muchas veces se asocia a períodos de desequilibrio emocional y depresión.

Al ser un trastorno de múltiples síntomas, debe ser tratado por diferentes profesionales, sin embargo en este artículo señalaremos que ocurre con el sistema musculo-fascial.

Sistema musculo-fascial

El cuerpo se mueve gracias al equilibrio y la coordinación de un sistema motor que se integra de múltiples factores como lo son, músculos, tendones y huesos. Además, existe un sistema extra de vital importancia en el movimiento, llamado el sistema miofascial, que es el tejido que recubre al musculo y le da forma, cumple con importantes funciones de protección, revestimiento y soporte.

Es por esto, que al estar el sistema fascial ligado directamente al sistema muscular, cualquier afección de uno afectará al otro indiscutiblemente, produciendo restricciones del movimiento, ineficacia muscular, sobre estrés muscular, desequilibrio en las masas musculares, dolor constante y difuso,  lesiones crónicas y degenerativas a largo plazo.

Las lesiones del sistema fascial son frecuentes; numerosas veces nos lesionamos sin darnos cuenta de ello. Basta con mantener posturas o movimientos inadecuados en la vida diaria. El mal comportamiento postural crea gradualmente patrones de movimiento inadecuados que conducen inicialmente al desequilibrio, luego a la sobrecarga y finalmente a la lesión.

Es común la consulta en fisioterapia por dolores que aparecen después de haber mantenido largos períodos de reposo o excesiva actividad, en puntos habituales, que por lo general, corresponde a zonas de sobrecarga; ejemplo de esto es el dolor cervical, lumbar y fatiga excesiva en las piernas. 

Muchas veces, es el resultado de una mala secuencia de movimientos, sumado a microtraumatismos que se acumulan y afectan directamente la elasticidad y capacidad de defensa de la fascia y el músculo. En consecuencia, se produce dolor y se crean compensaciones que afectan el equilibrio funcional.

¿Cómo mejorar su calidad de vida?

Primariamente, debe cuidar su cuerpo y prevenir la aparición de lesiones que puedan afectar su equilibrio y su salud en general, algunos consejos a aplicar son:

  • Escuche, observe, sienta y analice su cuerpo: la capacidad de moverse de una manera sana le indicará cuando exista una alteración que usted pueda percibir y modificar.
  • Haga ejercicio. Mantener sus músculos fuertes y sus articulaciones en movimiento es de vital importancia, además de liberar sustancias cerebrales como algunos neurotransmisores que le darán sensación de bienestar.
  • No sobrecargue al sistema muscular si este no se encuentra preparado adecuadamente para la actividad física que se realiza. Por ejemplo, recuerde el principio de progresión en el ejercicio, y en sus actividades, esto le dará mejores bases para obtener mejores resultados y con menos probabilidades de sufrir un daño.
  • Cuide su postura siempre, mantenga una correcta alineación de su cuerpo para no sobrecargar otras estructuras innecesariamente.
  • Realice una rutina de estiramientos cada día, esto le dará mayor capacidad al músculo para mantenerse, flexible, fuerte y sano.
  • Cuide su nivel de hidratación, el sistema muscular y fascial se nutre en gran parte del agua. La deshidratación puede conducir a una lesión muscular y fascial, dolor y fatiga.
  • Cuide su alimentación, recuerde que lo que usted come le proporciona energía y fuerza para que su cuerpo funcione durante el día.
  • Preste atención a cualquier molestia que perciba, estas son señales de alerta y no deben dejarse pasar.
  • Consulte a un fisioterapeuta cuando perciba algún desequilibrio en su cuerpo, prevéngalo y evite que el daño sea peor a largo plazo.
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