Jueves 13 de Agosto

Dieta Para Mejorar la Fertilidad

Por: Dra. Susan Lascarez, Nutricionista

La frase “Eres lo que comes” es más verídica de lo que usualmente se piensa, y cuando se trata de quedar embarazada cobra mayor validez.  La alimentación es uno de los principales factores que influyen en el éxito a la hora de buscar un embarazo y es importante tomarla en consideración sobre todo si se tiene de antemano alguna condición que obstaculice o dificulte el proceso tal como el Síndrome de Ovario Poliquístico.

Existen nutrientes indispensables para lograr quedar embarazada, según la Asociación Estadounidense del Embarazo pueden pasar entre 3 meses y un año para lograr efectos positivos en el metabolismo gracias a los cambios en la alimentación pero lo más importante es comenzar.

Dentro de estos nutrientes esenciales se encuentran:

Antioxidantes: Los antioxidantes son nutrientes que protegen el cuerpo de la acción de los radicales libres los cuales son un producto natural secundario del metabolismo pero que también se producen por el fumado, el beber alcohol, por consumir comida quemada y por la exposición a la contaminación ambiental.  Estos radicales libres atacan las células perjudicando el ADN y las mitocondrias y por lo tanto su funcionamiento por lo que en grandes concentraciones o por una alta exposición a sus fuentes se puede afectar la fertilidad.

Los nutrientes que funcionan como antioxidantes son las vitaminas A, C y E y los minerales zinc, selenio, manganeso y cobre. Muchos de ellos pueden producirse en el cuerpo pero no en cantidades adecuadas por lo que deben ser aportados por los alimentos.

¿Dónde se encuentran? Frutas como naranja, limón, kiwi, melón, arándanos, fresa, ciruela, frutos secos, vegetales como ajo, col rizada, coles de Bruselas, brócoli, coliflor, chile dulce, tomate, espinacas, semillas, aceites vegetales, lácteos y carnes.

Vitaminas del complejo B: las vitaminas de este grupo son indispensables para la formación e implantación del óvulo pero también toman un papel importante en el control hormonal y en el desarrollo del bebé. Fácilmente de pueden perder sus reservas por situaciones como el estrés, el fumado y el alcohol. Dentro de ellas se encuentra  el ácido fólico, indispensable para la prevención de los defectos del tubo neural y para la formación cerebral del bebé, además estimula el desarrollo de las hormonas sexuales femeninas.

¿Dónde se encuentran? En las fuentes de carbohidratos complejos como cereales de grano entero, verduras harinosas, carnes, huevos, lácteos, leguminosas, semillas y el aguacate.

Calcio: El calcio mantiene los huesos y los dientes fuertes y sanos, además ayuda a mantener los músculos y los sistemas nervioso y circulatorio en perfectas condiciones. Si el organismo no obtiene la cantidad necesaria de calcio de la alimentación, los extraerá de los huesos, lo que puede debilitarlos.

¿Dónde se encuentra? Los derivados lácteos como leche, yogurt y queso son la principal fuente, espinacas, brócoli, berros, col, crustáceos, naranja, lechuga, higos, semillas de ajonjolí, sardinas, atún, salmón, entre otros.

DHA: Es un componente esencial del cerebro, los ojos y las neuronas. El ácido docosahexaeónico (DHA) es un ácido esencial omega-3 y es fundamental para el equilibrio hormonal, el sistema inmunitario y la salud de los ovarios, óvulos y esperma. El cuerpo es incapaz de fabricarlo y muchas veces resulta difícil adquirirlo a través de la dieta.

Unos óvulos sanos y viables necesitan DHA para crecer y desarrollarse, además también ayudan a bajar la presión sanguínea de la madre, prolongar la gestación y asegurar el crecimiento del bebé.

¿Dónde se encuentra? Mariscos, pescados de aguas frías (salmón, sardinas, atún, caballa, bacalao…), algas, nueces, aguacates y algunos vegetales de hoja verde.

Hierro: El hierro es el encargado de la formación de la hemoglobina la cual transporta el oxígeno a todas las células del cuerpo. Niveles insuficientes de hierro al comienzo del embarazo pueden incrementar el riesgo de desarrollar anemia posparto, reduciendo, entre otras cosas, la energía de la futura mamá.

¿Dónde se encuentra? Carne magra, pescado, pollo, huevos, algas, brócoli, espinacas, perejil, cereales enriquecidos y leguminosas.

Fibra: Ayuda a estimular el funcionamiento del organismo y lograr la concepción y el futuro desarrollo fetal. Según los expertos, una dieta alta en fibra, baja en grasa y azúcar desde una edad temprana ayudará a reducir los riesgos en la edad adulta de padecer el Síndrome del Ovario Poliquístico.

¿Dónde se encuentra? Cereales (germen de trigo, salvado, cebada, centeno, avena) vegetales crudos, frutas con cáscara y algunas semillas.

Zinc: Este mineral contribuye a la división celular que se lleva a cabo durante el proceso de desarrollo del bebé, mientras que su carencia puede disminuir la producción de óvulos saludables. El zinc es el único mineral que ha demostrado lograr un incremento de las tasas de fertilidad.

¿Dónde se encuentra? Carne magra, pollo, marisco, huevos, semillas de girasol y calabaza, cereales, jengibre, levadura de cerveza.

Agua: El cuerpo humano es ¾ partes agua por lo que un nivel de hidratación adecuado va a permitir un buen funcionamiento del organismo, la recomendación mínima es de 8 vasos de líquido al día, procurando que al menos 4 sean de agua pura.

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