Jueves 19 de Octubre

¿El refresco es malo para usted?

Deje el hábito con estos consejos

Julio, 2017.

Muchos estudios han vinculado las bebidas azucaradas con obesidad o diabetes mellitus tipo 2, esto no es nada nuevo. Sin embargo, estudios recuentes señalan que las bebidas de dieta no están promoviendo la pérdida de peso. Peor aún, una nueva investigación sugiere que beber refresco de dieta puede acelerar el envejecimiento del cerebro y aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular, demencia y enfermedad de Alzheimer.

Si usted es de esas personas que les encanta tomar bebidas azucaradas o de dieta, tome nota de estos consejos para disminuir su consumo.

  1. Tenga una meta: si su meta es dejar de tomar bebidas azucaradas escriba en un papel su meta y por qué lo hace, pongalo en un lugar visible, para que lo pueda recordar apenas se levanta. También anótelo en su lista de pendientes, en un papel adhesivo, en la agenda del celular y en la computadora.
  2. Comience un hábito saludable: Si tiene por costumbre ir a la máquina expendedora de snacks a las 3:00pm cuando los niveles de energía bajan. ¡Cambie ese hábito! Lleve un bocadillo saludable, vaya a caminar, tome agua. Lo que realmente desea es un descanso de su trabajo. Consígalo de otra manera y rompa con un mal hábito.
  3. Un paso a la vez: si usted es de las personas que toman bebidas azucaradas o de dieta todos los días, no se abrume pensando que tiene que dejarlo de una sola vez. Pongase como meta reducir la frecuencia de consumo hasta que lo tome esporádicamente.
  4. Entrene su cerebro: con su comportamiento puede moldear su cerebro y crear una respuesta automática al estímulo. Por eso, cada vez que alimente el mal hábito creará una conexión más fuerte con él. Por el contrario, si disminuye la frecuencia del mal hábito, disminuye la conexión.

Siempre es bueno tomar en cuenta al agua como la opción más saludable. Si no le agrada tanto, puede probar con la soda, ya que esta es libre de azúcar y edulcorante. Sin embargo, si estas opciones no son tan atractivas para usted, a continuación, se brindan otras alternativas:

  1. Infusión de frutas con agua: Todo lo que necesita saber para hacer su propia infusión de agua es colocar sus ingredientes en una jarra o una botella y llenar el resto del recipiente con agua. Usted puede guardarlo en la nevera hasta por dos días o llevar su botella con usted durante todo el día. Algunas combinaciones que puede hacer: melocotones en rodajas con una astilla de jengibre fresco, pepinos en rodajas con albahaca fresca y menta, o fresas en rodajas y sandía.
  2. Infusión con agua carbonatada: La idea es similar a la anterior solamente que en lugar de utilizar agua corriente se utiliza agua carbonatada sin azúcar ni sabor artificial. Una buena idea es hacer un “mojito” sin licor. Se hace puré de fresa y limón en el fondo del vaso, le agrega el agua carbonatada y se finaliza con un chorrito de limón o naranja.
  3. Kombucha: Es una bebida fermentada de ligero sabor ácido. Conocida como hongo de té. Proporciona probióticos que promueve una buena salud intestinal. Busque que tenga menos de 5 gramos de azúcar por porción.
  4. Té frío: Si le gusta esta bebida, prepárela usted mismo, así podrá evitar agregarle azúcar o edulcorante. Realice una infusión simple, deje enfriar, pase a un recipiente con más agua, rodajas de limón y ¡listo! Otras alternativas deliciosas es preparar el té helado con té rooibos y té verde fresa.
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