Jueves 22 de Agosto

Entrenamiento Científico Para Golfistas

¿Será necesario hacer acondicionamiento físico para el golf?

Por: Donald Vega, especialista en Biomecánica de golf

En un mundo invadido por la información, muchas veces cuesta decidirse por cual técnica escoger para realizar un entrenamiento adecuado para el golf.  La oferta varía desde promesas en programas de gimnasios hasta artefactos que aseguran corregir la técnica. Sin embargo, ¿En qué debería fijarse uno a la hora de escoger un sistema de entrenamiento?, o bien, ¿Cuál es la filosofía que más sentido tiene a la hora de decidirse por un sistema de acondicionamiento físico específico para el golf?, o inclusive, ¿Será necesario del todo hacer acondicionamiento físico para el golf?

Estas son las preguntas que intentaremos responder en esta entrega.

Primero que todo, respondamos si es o no necesario hacer acondicionamiento físico para el golf.

Acondicionamiento Físico

El golf es un deporte cuyo patrón primario es la rotación y esa rotación sucede principalmente a nivel de la columna vertebral que en su diseño tiene 3 curvaturas principales: una lordosis cervical, una sifosis torácica y una lordosis lumbar, todas con un ángulo idealmente de 30 a 35 grados. Por otro lado, la musculatura que genera esa rotación es la denominada “musculatura del tronco”.

En relación a la rotación, como aspecto mecánico relacionado al swing, es importante saber que idealmente en el punto culminante del backswing, los 3 puntos que se toman como referencia: rodillas, caderas y hombros, presentan un ángulo de rotación de 15 grados, 40 grados y 90 grados, respectivamente, sin embargo, para aquel individuo cuyas curvaturas en la columna están alteradas, ya sea, con más de 35 grados o con menos de 30 grados, llegar a ese punto de rotación se va a volver sumamente difícil y siempre va a terminar compensando en alguna otra parte del cuerpo para lograr llegar al punto ideal del backswing.  Esta situación produce compresión, desgaste y roce en las articulaciones que están siendo exigidas por encima de su capacidad con el resultado de inflamación y dolor.

En relación a la musculatura que genera la rotación, para comenzar, siempre que haya dolor va a haber inhibición refleja de la musculatura que se encuentra alrededor de la articulación inflamada, lo que produce alteraciones en los patrones del swing con resultado de pérdida de consistencia.  Además, toda la musculatura del tronco responde con inhibición refleja ante la inflamación del intestino a factores tales como estrés, alcohol, lácteos y gluten, principalmente, lo que significa que si alguien reacciona a esos alimentos o situaciones de estrés, su sistema digestivo está en un constante estado de inflamación con un efecto inhibitorio de toda la musculatura del tronco, encargada de generar la rotación y estabilidad espinal, tan necesaria en el swing.

Los estudios nos indican que la musculatura del tronco se activa 30 milisegundos antes de que se genere un movimiento en un brazo, esto en individuos que funcionan de manera óptima, sin embargo, debo decir que en todos mis años de trabajar, no solo con golfistas, sino con atletas de toda índole, nunca me he encontrado con un individuo cuya musculatura del tronco se encuentre 100% funcional, esto a través de evaluaciones muy minuciosas que duran en promedio 3 horas y media.

Con esto en mente, es fácil darse cuenta que al ser la musculatura del tronco, la encargada de proveer estabilidad fina y gruesa a la columna y las curvaturas de la columna vertebral, las encargadas de proveer una adecuada mecánica de rotación, si ambas estructuras están disfuncionales, comienzan a aparecer lesiones especialmente en hombros, codos, espalda baja y espalda alta, así como una pérdida de la consistencia con el swing.

La única solución a esta problemática es una adecuada evaluación que identifique específicamente cuales curvaturas están alteradas y cuales zonas musculares inhibidas para rehabilitarlas y corregirlas a través de un programa de ejercicios.

Una alteración postural, que es sencillamente el resultado de las curvaturas alteradas de la columna, obedece a que por un lado, hay músculos inhibidos y alargados y por otro, hay músculos que han tomado parte del rol de los inhibidos y se acortan y se vuelven muy fuertes. Esto nos indica que el acercamiento inicial antes de cualquier otro tipo de ejercicios, debe ser uno enfocado exclusivamente a la corrección postural que se logra estirando los músculos acortados y fuertes y fortaleciendo los inhibidos y alargados.

Ya con solo este punto tenemos que un programa de estiramiento no individualizado en función de los factores anteriormente descritos sencillamente no sirve porque se puede estar incurriendo en el error de estirar músculos que ya de por si están estirados e inhibidos.

Fases del Acondicionamiento Físico

Una vez completada la fase de corrección postural que está compuesta por dos sub fases llamadas aislamiento e integración neuromuscular, se procede a trabajar 3 otras fases que se debe realizar en un orden específico que se detalla a continuación:

  • Fase de estabilidad: busca proveer adecuadamente el mantenimiento del centro de gravedad bajo la propia base de soporte, así como la generación de movimientos en todas las articulaciones manteniendo su eje instantáneo de rotación de manera adecuada con el objetivo de minimizar la compresión, torsión y roce articular y con ello la inflamación y dolor, así como aumentar la consistencia en los golpes.
  • Fase de fuerza: se pretende proveer fuerza a patrones utilizados en el golf tales como empujar, halar y rotar.
  • Potencia: el objetivo de esta fase es proveer velocidad explosiva de ejecución para alcanzar mayor distancia con menor esfuerzo.

Independientemente de la fase en que se encuentre, es muy importante que solo utilice ejercicios funcionales con equipo libre y NUNCA utilice ejercicios con máquinas.  Esto porque el golf es un deporte de mucha precisión en donde el cerebelo tiene que estar adaptándose a cada milímetro de los movimientos, mismos que tienden a suceder a muy altas velocidades. Con el objetivo de mantener una adecuada alineación postural y articular,  se ha encontrado que las zonas del cerebelo encargadas de mantener toda esa compleja coordinación pierden función en la medida en que los ejercicios se estén realizando apoyados en cualquier superficie, sea esta el suelo, una máquina o cualquier otro tipo de superficie que provea apoyo externo; esto sencillamente porque el cuerpo deja de utilizar aquello para lo cual se le está dando asistencia.  Estos ejercicios tampoco deberían realizarse en máquinas de movimiento fijo en donde el recorrido del movimiento es fijado por la máquina.  Dentro de este tipo de ejercicios entran las máquinas típicas de gimnasio como press de piernas, press de bancas, máquinas de flexión y extensión de rodillas, etc.

El tipo de equipo a utilizar sería por ejemplo, equipo que exige la continua adaptación corporal durante la ejecución de cualquier movimiento, tal es el caso de las poleas con cables, mancuernas, barras, bolas medicinales, trampolín, bolas suizas, etc.

En un proceso de acondicionamiento ya en curso se debe complementar cada sesión de juego en el campo con ejercicios específicos de facilitación neuromuscular y otros para movilizar articulaciones y estirar previo al juego, así como ejercicios de estiramiento post juego específicos para la musculatura que tiende a ponerse bajo estrés durante el juego.

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