Sábado 20 de Abril

La Atención Temprana

Cuanto antes, mejor.

Por: Licda. Irene Berzosa, Fisioterapeuta y MSc. Daniela Fernández, Educadora

Cada niño es único, con sus características físicas, capacidades y limitaciones. Existen patologías o alteraciones en el desarrollo que pueden ser transitorias y mejorar o desaparecer con una adecuada intervención. Otras pueden ser permanentes, pero sin duda alguna es necesario detectarlas a tiempo para actuar lo antes posible. Por medio de la Atención Temprana (AT) se puede lograr una intervención oportuna.

¿Qué se entiende por  AT?

El Libro Blanco de la AT la define como “el conjunto de intervenciones, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos”.

Se tiende a creer que la “Atención Temprana” es sinónimo de “Estimulación Temprana” pero existe una gran diferencia entre ambas. La AT va dirigida a niños y niñas de 0 a 6 años con factores de riesgo biológico, psicológico o social, así como trastornos en su desarrollo físico, cognitivo o sensorial.

Por medio de una intervención interdisciplinaria, global e integral, se estimulan todas las áreas del desarrollo: motora gruesa, motora fina, perceptivo-cognitiva, comunicación y lenguaje, social y de autonomía.

NO es AT

SI es AT

- NO es una tabla de ejercicios realizados sin contar con la colaboración del niño.
- NO es repetir una tarea mecánica hasta que se aprenda de memoria.
- NO es una obligación impuesta y exhaustiva para los padres.
- NO es intentar conseguir una respuesta positiva siempre que “se trabaje” con el niño y frustrarse si no se consigue.

- Es una manera muy especial de contactar con el niño.
- Es divertirse con el niño, seguir sus ritmos, y creer en sus posibilidades.
- Es ser creativos e imaginativos para crear estrategias que el niño pueda llevar a su diario vivir.
- Es enseñarle una actitud para enfrentar las situaciones que se le presentan en su vida.
-Es ser constante en el proceso de enseñanza, y a su vez ir introduciendo pequeñas novedades que garanticen el interés del niño.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué busca la AT?

Por medio de la prevención, detección e intervención, la AT pretende potenciar las capacidades y el bienestar del niño, posibilitando su autonomía e integración en el medio familiar, social y escolar. Se actúa con el fin de evitar condiciones que puedan llevar a la aparición de deficiencias o trastornos en el desarrollo.

Casos de riesgo:

  • Recién nacidos con peso menor a 1500 g.
  • Edad gestacional menor a 32 semanas
  • APGAR menor 3 al min. o menor 7 a 5 min.
  • Meningitis, Sepsis o Encefalitis neonatal
  • Daño cerebral
  • Malformaciones en el SNC
  • Alcohol y drogas durante el embarazo
  • Hidrocefalia, entre otros.

La detección de dificultades en el desarrollo del niño en el momento indicado propiciará, en gran parte, el éxito que se tenga en el proceso de intervención. Se pretende detectar los trastornos del desarrollo en el momento en que aparecen los primeros “signos de alerta”. Son los servicios de salud, el entorno familiar, los servicios educativos y los servicios sociales los que alertan sobre la presencia o ausencia de una conducta en el niño, que se considera que no corresponde a la norma.

 La intervención no se limita únicamente al niño, sino también a la familia y el medio en el que se desenvuelve, por lo que el plan de actuación va de acuerdo a su vida diaria. El fin de la intervención es unir esfuerzos para perseguir un objetivo en común en beneficio del niño, que sin duda es el protagonista del proceso. 

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