Jueves 20 de Junio

La Depresión

No es una parte normal del envejecimiento

Dra. Melissa Murillo Badilla

La manera de pensar y sentir acerca de la vida, tiene un impacto directo en el comportamiento de las personas, en la forma en que hacen frente a sus vidas y en su salud mental. Los problemas de salud mental como ansiedad, depresión, insomnio, trastorno obsesivo-compulsivo, estrés, suicidio, entre otros, son comunes en cualquier etapa de la vida, pero más aún en la vejez.

Específicamente la depresión, es considerada como parte “normal” del envejecimiento por el 58% de los adultos en Estados Unidos, cuando realmente no lo es. De hecho, por considerarla un proceso normal, es que muchos adultos mayores tienen depresión pero no son diagnosticados ni tratados oportunamente. Lastimosamente, en países como Estados Unidos, las tasas de suicidio son más altas entre adultos de 75 años o más en comparación al total de suicidios (16,3 suicidios versus 11,3 suicidios por cada 100,000 personas).

Factores de Riesgo de la Depresión en el Adulto Mayor

  • Pensionarse: dejan de tener un sentido de pertenencia, de tener donde ir todos los días y dejan su red de amigos.
  • Fallecimiento de seres queridos: en especial el de su pareja. Es aún más difícil de diagnosticar pues es una reacción que se espera y que se considera normal después de una pérdida.
  • Aislamiento: dejar de ver a sus familiares o seres queridos les afecta de gran manera. Un estudio publicado en el Journal of American Geriatric Society, encontró que los adultos mayores que raramente veían a sus familiares o amigos, son dos veces más propensos a desarrollar depresión. Inclusive si hablan por teléfono o se comunican por correo.  
  • Medicamentos: ciertos medicamentos, la cantidad o la combinación de estos, puede aumentar el riego.
  • Problemas de salud.
  • Reducción de los ingresos.

Síntomas de Depresión en el Adulto Mayor

  • Sentimientos permanentes de tristeza, desesperanza o pesimismo.
  • Sentimientos de inutilidad o impotencia.
  • Exceso de sueño, insomnio o fatiga.
  • Pérdida de interés o placer en actividades que antes disfrutaba.
  • Retiro social.
  • Comer más o menos de lo normal.
  • Dolores y molestias que no desaparecen con el tratamiento.
  • Falta de concentración, mala memoria y la incapacidad para tomar decisiones.
  • La irritabilidad y la inquietud.
  • Los pensamientos de muerte y suicidio.

Tratamiento

  • Adopción de una dieta saludable: específicamente la dieta mediterránea puede reducir el riesgo de depresión.
  • Realizar actividad física tres veces por semana.
  • Antidepresivos
  • Psicoterapia
  • Terapia Cognitivo Conductual
  • Terapia Interpersonal

Recuerde que la depresión es una condición médica verdadera y tratable. Actuemos a tiempo. 

comments powered by Disqus