Lunes 24 de Junio

Trastornos Alimenticios En La Familia

Cómo manejar este tipo de situaciones en casa

Por: MSc. Hazel Gutiérrez González, Terapeuta de Familia

Los trastornos de la conducta alimenticia (TCA) se presentan como un conjunto de síntomas que alteran dicha conducta por medio de extensas dietas, pérdida de peso, entre otros, y cuyo origen se relaciona con una modificación psicológica que pone de manifiesto problemas como: autoestima, insatisfacción personal, miedo a adaptarse al entorno, inmadurez, dogmatismo, auto-exigencia elevada, entre otras.

Esta enfermedad crónica se ha expandido en el siglo XXI como uno de los problemas de salud pública emergente, provocando gran impacto en la sociedad, especialmente en la familia. Si bien es cierto que a la familia se le atribuye el desarrollo del individuo, existen otros factores como el entorno, la cultura y las raíces psicológicas antes citadas, que permiten que esta enfermedad sea multicausal.

Desgraciadamente, debido a que este problema gira alrededor de la alimentación, se hace aún más difícil lidiar con él. Para estas personas el comer no sólo es necesario para su supervivencia sino que además es el eje central de sus vidas. 

Sin embargo, recientes estudios proporcionan nuevos hallazgos y esperanzas en el abordaje de este delicado problema, encontrando las herramientas más adecuadas y respondiendo con sensibilidad tanto a la situación del paciente, como la familia, ya que ésta también se enferma. En este sentido, la familia cumple un papel ambiguo, ya que por un lado se presenta como el pilar primordial en el tratamiento de los TCA, y por otro lado es responsable de sostener los síntomas de la enfermedad a través de la ejecución de la mimas soluciones ensayadas, tal y como se comentará más adelante.

A partir de lo anterior, en 1993 el Centro de Terapia Estratégica de Arezzo inicia la investigación-intervención sobre los trastornos alimentarios, en donde se destacan dos importantes descubrimientos:

  1. La aparición de un nuevo trastorno, el “vomiting”, el cual tiene como fuente la bulimia o la anorexia, aunque deja de ser una expresión sintomática de ambos para convertirse en un verdadero síndrome. En este sentido, los autores consideran que las personas que padecen dicho trastorno desarrollan un impulso irreprimible de comer para vomitar y no sólo darse un atracón para luego vomitar. Dicha conducta lo convierte en un exclusivo modelo de búsqueda del placer, por lo que las técnicas de intervención que resultaban eficaces tanto en la anorexia como en la bulimia, ya no funcionan con los pacientes que presentan esta sintomatología.
  2. Determinación de distintos “tipos” dentro de un mismo trastorno, intensificando así la complejidad en este tipo de trastornos con respecto a otras patologías, lo cual podría ser la razón principal para su resistencia al cambio.

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Anorexia: Tipos y tratamientos
Bulimia: Tipos y tratamientos

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